jueves, mayo 18, 2006

Mercedes Cabello

Mientras uno de los dos sexos sea el único poseedor del caudal científico y filosófico y beba él solo en las fuentes regenerativas y restauradoras del saber y conocer; en tanto que la mujer permanezca cual si fuera una bella estatua, lujosa, alegre, voluptuosa, con la mirada vuelta siempre hacia el pasado, hacia lo obscuro y misterioso, para recibir de allí sus inspiraciones y sus convicciones; mientras tal situación permanezca, la mujer no ejercerá influencia moralizadora en el hombre, ni éste la mirará sino como objeto de placer y lujo.
¡Qué remedio para este mal? ... Uno solo: ilustrar, ilustrar mucho a la mujer. Mientras las mujeres sean ignorantes y fanáticas, los hombres serán escéticos e inmorales